La Sagrada Familia de Antoni Gaudí, en Barcelona, se terminará en 2026, cien años después de su muerte. La visión expresiva y fluida de Gaudí ha sido una aventura en diseño estructural y tecnología de la construcción desde que empezó a trabajar en el proyecto en 1883.
En 2014, con el edificio completado en un 60%, la Fundación de la Sagrada Familia se puso en contacto con Arup para que le ayudara con el diseño estructural restante, en particular cómo realizar las seis torres restantes, dedicadas a los Cuatro Evangelistas, La Madre de Dios (Mare de Deu) y Jesucristo.
Mampostería pura
El equipo era consciente de que las torres construidas con mampostería tradicional u hormigón armado antisísmico (con revestimiento de piedra) resultarían demasiado pesadas para los cimientos y la cripta inferior. En su lugar, desarrollamos un sistema que utilizaba la propia piedra como estructura, produciendo un bello acabado y reduciendo el peso de la torre en un factor de dos. Este planteamiento también redujo el coste de construcción y aceleró el programa de obras.
El diseño resultante utilizó paneles de mampostería de piedra pretensada como elemento estructural principal. El pretensado proporciona una mayor resistencia a los paneles, lo que permite fabricarlos con precisión a distancia, transportarlos a la obra y montarlos fácilmente in situ con una grúa. Esta solución también permite a los paneles resistir las tensiones impuestas por el viento y los terremotos.